Chica Verificada
Desde finales del año pasado no he podido 'vender' mi virginidad, pero conocí a unos hombres que me dan alguna, ninguna esperanza. Uno muy mayor me propone irme a vivir a la costa caribeña de Colombia como su contenida, otro está casado y tiene hijos, pero ofrece quedar tres veces a la semana a cambio de dinero. Yo escogería a los dos, y, al final, ¡adiós, Bacatá, hola, Cartagena!